Pactos con Vox o Alianza con Macron: Ciudadanos se va todo recto hacia la muerte política

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(Análisis de Cheikh DIENG, periodista senegalés en Francia)

Macron piensa seguramente que España es una colonia francesa. En efecto, el cabreo del jefe de Estado francés contra Ciudadanos es monumental. Todo empezó con los pactos entre Ciudadanos y Vox en Andalucía y luego en la alcaldía de Madrid. Estos últimos días, la formación naranja dirigida por Albert Rivera ha emprendido una serie de encuentros secretos con Vox, partido político considerado por el gobierno francés como un partido de Extreme Derecha.

Cabe subrayar que los últimos contactos entre Ciudadanos (partido liberal aliado de Macron) y Vox (aliado de Marine Le Pen) han creado un profundo malestar en el gobierno francés. Macron ya no esconde su preocupación y amenaza con romper la alianza. “No podemos ignorar lo que está pasando a nivel nacional y local porque es anecdótico”, dice una fuente del Eliseo preguntada por la agencia AFP sobre los pactos entre Ciudadanos y Vox.

“Una plataforma común entre Ciudadanos y la Extrema Derecha pondría en tela de juicio la cooperación política para construir un grupo centrista renovado en el seno de la Unión Europea”, ha añadido la misma fuente.  La posición del Eliseo está clarísima: debe haber una coherencia.

Esta situación de desconfianza entre Ciudadanos y su máximo aliado europeo (La República En Marcha de Macron) ha llegado en un momento complicadísimo para la derecha española. En efecto, el PP acaba de recibir un palo muy gordo en las elecciones generales con el 16,70%, su peor resultado desde hace ya muchos años, Vox que alcanzó un 10,97% en las elecciones de Andalucía solo obtuvo un 10,26% en las generales.

Ante esta situación, tanto Ciudadanos como el PP necesitan pactos para seguir adelante, (tanto en Andalucía como en la alcaldía de Madrid) y están conscientes de que el apoyo de Vox es imprescindible. Por ejemplo, para elegir a José Luis Martínez-Almeida como alcalde PP de Madrid este sábado, la aportación de Vox ha sido importantísima.

Para entrar en la Moncloa, Albert Ribera sabe que tendrá que seducir a la derecha.  Dar la mano al PP no plantea ningún problema. Pero cualquier alianza con Vox despertará la ira de sus aliados centristas europeos y Emmanuel Macron primero. Está claro que la estrategia de Ciudadanos que consiste en aliarse con Vox para cerrar unos acuerdos importantísimos le podría costar caro.

Recuerdo que desde la noche de 26 de mayo, unas horas tras la proclamación de los resultados de las elecciones europeas y municipales, Manuel Valls, ex primer ministro socialista francés y ahora aliado de Ciudadanos en Barcelona, amenazó con romper su alianza con la formación naranja en caso de pactos entre el partido de Ribera y el de Abascal.

“Aquí el problema no era Vox, era el nacionalismo. Pero para el resto de España que las cosas queden muy claras. Toda alianza para conquistar una comunidad autónoma o una gran ciudad, y pienso en la capital de España, toda alianza con Vox sería para mí una ruptura total y definitiva con mi partido”, dijo Valls.

El problema es que la estrategia de Ciudadanos nunca ha sido clara. Prometió no sentarse a negociar con Vox, pero cambia de posición unos días más tarde. “No nos vamos a  sentar con Vox acuerdos de gobierno. Ni entradas en el Gobierno ni pactos de gobierno”, dijo José Manuel Villegas, secretario general de Ciudadanos unos días tras la amenaza de Valls.

La formación de Ribera mintió porque hoy no cabe ninguna duda de que Ciudadanos ha pactado con Vox en Madrid. Tampoco hay dudas de que Luis Salvador (Ciudadanos) ha sido elegido alcalde de Granada gracias al apoyo de Vox. Esos vínculos muy estrechos entre la formación naranja y Vox han sacado de quicio a los moderados europeos que de momento han declarado la guerra a la Extrema Derecha en Europa.

Lo que Macron no ha entendido (Valls seguramente se lo explicará) es que la vida política española es muy diferente de la de Francia. En el Hexágono, hay un cordón sanitario tanto en la izquierda como en la derecha modera (Los Republicanos) contra la Extrema Derecha encabezada por Marine Le Pen.

Lo que pasó en Plaza Colón en el mes de febrero de 2019, por ejemplo, no se puede imaginar aquí en Francia en donde el sistema político es mucho más cerrado que el de España y en donde el “políticamente correcto” hace que no se pueda aceptar ninguna interferencia con una Extrema Derecha tildada de racista, xenófoba y sobre todo antisemita.

La situación de Ciudadanos está sumamente difícil en este momento porque el partido de Ribera solo tiene dos opciones sumamente peligrosas para su futuro.

  1. Aliarse con Macron y dejar de ser un partido español. Así, será percibido por los Españoles como el representante en España de un liberalismo salvaje que ha fomentado la crisis de los Chalecos Amarillos en Francia
  2. Prescindir de los consejos de sus aliados europeos y seguir pactando con Vox. Así, corre el máximo riesgo de desaparecer a corto plazo porque Ciudadanos sin apoyo de los centristas europeos acabará perdiendo mucha fuerza política

Vox y el PP no tienen absolutamente nada que perder. El primero puede sobrevivir sin una alianza extranjera, el segundo, debilitado por escándalos de corrupción esos últimos años, está a punto de morir y corre riesgo de acabar como el partido de derecha francesa (Los Republicanos).

Ciudadanos encarna el futuro del centro y de la derecha española, por lo que tiene la obligación de aclarar su posición. Pero, de momento su actitud muy confusa es un peligro para España por que da la imagen de una “España Colonia” que recibe órdenes desde fuera en materia de política interior.

Es exactamente como lo ve Vox cuyo portavoz parlamentario, Iván Espinoza de los Monteros, acusó ayer a Emmanuel Macron de “interferir en la política interior española”.