La OMS y los gigantes farmacéuticos estadounidenses se enriquecen con el ébola

0
44

Las industrias farmacéuticas aprovechan las desgracias de África para llenarse los bolsillos. Durante más de cuatro años, la epidemia del Ébola ha causado miles de muertes en el continente, causando, en algunas partes de África, éxodos rurales masivos de ciudadanos pobres a las grandes ciudades donde esperan encontrar la atención sanitaria necesaria en caso de contagio.

Mientras tanto, los gigantes farmacéuticos se frotan las manos. Cuanto más perdure la epidemia en África, más miles de personas mueren, más se llenan los bolsillos. Para estos rapaces carentes de valores morales, el destino del ser humano pasa a la última posición. Los humanos sólo les importan si les dan dinero.

Si nos fijamos un poco en la situación de la República Democrática del Congo (RDC), donde el Ébola ya ha causado más de 1.600 muertos, pronto se comprende lo que está ocurriendo en el continente.En efecto, todo parte de una carta de dimisión escrita por oly Ilunga, ex Ministro congoleño de Sanidad. En su carta de dimisión de 17 de julio, hizo importantes revelaciones que podrían costarle mucho.

En efecto, oly Ilunga no asimila la decisión del Presidente congoleño, Félix Tshisekedi, que ha decidido confiar la gestión del brote del Ébola (hasta ahora dirigida por Ilunga) a un comité de siete expertos que deberán ahora obedecer las órdenes de Jean-DameJacques Muyembe Tamfum, director del Instituto Nacional de Investigación Biomédica (INRB).

Oly Ilunga denuncia sobre todo la forma en que todo fue orquestado sin su conocimiento, como tan bien explicó en su carta de dimisión. Lamento que esta Secretaría Técnica del Comité Multisectorial de Respuesta a la MVE haya sido creada por un decreto del Primer Ministro anterior al 18 de mayo de 2019, y firmado sin mi conocimiento por el Ministro interino mientras estaba en una misión de supervisión en Goma el 18 de mayo de 2019», escribe.

Pero lo que más obligó a oly Ilunga a devolver el delantal fue la presión ejercida por un grupo de presión farmacéutica que quiso, Aprovechar el brote del Ébola para vender sus productos ineficaces e incapaces de aportar soluciones a una situación cada vez más dramática.

Si no hubiera nombrado al grupo de presión farmacéutico en cuestión en su carta, lo hizo en una entrevista concedida al diario Le Monde. Se ha constituido un consorcio opaco y un lobby malicioso está trabajando. Ha intentado por todos los medios imponer, en la RDC, la vacuna experimental del fabricante farmacéutico (americano) Johnson & Johnson», dice.

Según el ministro, este grupo de presión (Johnson & Johnson) quiere imponer el uso de su vacuna que acaba de fabricar para erradicar el Ébola, pero esta vacuna «no es adecuada para erradicar la epidemia actual». La vacuna sólo se encuentra en la fase 2 de la prueba y requiere dos inyecciones administradas a intervalos de 56 días. Sin embargo, sin nuestro conocimiento, algunas personas han intentado introducir ilegalmente esta vacuna y han formado vacunadores, como nos han informado agentes del terreno», se enfada Ilunga.

En su carta, su oposición a la vacuna de Johnson & Johnson es firme. Sería ilusorio creer que la nueva vacuna (con dos dosis administradas en 56 días) propuesta por agentes que han demostrado una falta manifiesta de ética al ocultar voluntariamente información importante a autoridades sanitarias, puede tener un impacto determinante en el control de la epidemia actual» escribe. André Katukumbani Mupelela, Secretario General de Salud, presentó inmediatamente una denuncia contra él.

En circunstancias semejantes, el trabajo de un diario de investigación es doble: basarse en las alegaciones del ministro dimisionario y aportar pruebas sobre las sospechas que éste plantea. Nuestros medios de comunicación, Lecourrier-du-soir, realizaron inmediatamente su trabajo para levantar las sombras.

En efecto, hay que comprender un detalle muy importante. La sustitución del equipo de Ilunga por decreto ministerial tuvo lugar pocos días después del anuncio de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que declaró este 17 de julio de 2019 el brote de ébola en la RDC emergencia sanitaria mundial.

La estrategia de la OMS es abyecta. En efecto, decretó la emergencia sanitaria mundial para permitir a la industria farmacéutica Johnson & Johnson poder introducir su vacuna fácilmente en el país.Y para que eso sucediera, había que deshacerse de oli Ilunga, que se había convertido en una espina en el pie del gobierno congoleño.

Para confirmar que la OMS y Johnson & Johnson están confabulados, Lecourrier-du-soir.com cita un artículo de la industria farmacéutica publicado el 12 de septiembre de 2016 en el que Johnson & Johnson confirma que su filial con sede en Bélgica y conocida como Janssen Vaccines & Prevention B.V presentó a la OMS una candidatura llamada EUAL (Emergency Use And listing).

Con la EUAL, basta con que la Organización Mundial de la Salud declare el ébola emergencia sanitaria mundial (como sucedió el pasado 17 de julio) para que las vacunas de Johnson & Johnson puedan penetrar en territorio congoleño. Por lo tanto, no hay duda de que la urgencia declarada favorecía los intereses de la industria farmacéutica estadounidense. ¿Cuánto ha pagado la OMS por esta operación? Por el momento no tenemos respuestas a esta pregunta.

Además, no es por nada que dos días después de la declaración de la emergencia sanitaria mundial, varios expertos han llamado a la llegada de una nueva vacuna para destruir el laboratorio estadounidense Merck, cuya eficacia de la vacuna es subrayada por todos los expertos, incluida Ilunga.

Para eliminar a Merck de la carrera, las autoridades congoleñas (presuntamente sobornadas por Johnson & Jonhson) han hecho correr el rumor de que hay una deficiencia de las vacunas de Merck sobre el terreno. Un rumor totalmente desmentido por Ilunga. Esto es absolutamente falso. No faltan dosis de la vacuna experimental rVSV-ZEBOV del laboratorio Merck, la única que utilizamos porque se ha demostrado su eficacia. (…) Tenemos alrededor de 500.000 dosis disponibles, frente a 200.000 al comienzo de la epidemia», afirma el ex ministro de Sanidad.

La estrategia de Johnson & Johnson para probar su vacuna ha sido muy efectiva. De hecho, ya en 2015, el gigante farmacéutico comenzó una guerra psicológica para preparar a los países africanos donde la epidemia está causando estragos. Por ejemplo, en un artículo de fecha 06 de enero de 2015, se afirma que la amenaza del Ébola ha desaparecido por el momento, pero hay otra amenaza que debe preverse: la autocomplacencia. (…) Prepararse para futuras epidemias es esencial».

Permettez-moi, en tant que rédacteur en chef de ce site, de vous dire qui est Johnson & Johnson. C’est un géant pharmaceutique qui a un passé judiciaire assez lourd car ayant été condamnée plusieurs fois par la justice américaine. En effet, en 2011, Johnson & Johnson a été condamnée à payer 70 millions de dollar par la justice américaine en vertu du Foreign Corrupt Practices Act.

Johnson & Johnson había reconocido que había sobornado a trabajadores de la salud en Grecia, Polonia y romania. El gigante de la farmarcéutica también reconoció haber sobornado al antiguo gobierno iraquí en el marco de una campaña de las Naciones Unidas llamada «Petróleo contra Alimentos». En 2017, pagó 110 millones de dólares a una mujer que había contraído cáncer de ovario usando sus productos.

A partir de estas constataciones, no hay duda de que se trata de un grave escándalo de corrupción orquestado por una ONG internacional, en este caso la Organización Mundial de la Salud, en asociación con las autoridades políticas congoleñas de primer plano para conceder un jugoso mercado a una rica industria farmacéutica americana que quiere que cueste lo que cueste probar su vacuna ineficaz para ganar dinero.

Ahora la pelota está en manos del pueblo congoleño, que debe reaccionar rápidamente antes de que sea demasiado tarde. Cabe destacar que no tenemos nada contra las industrias farmacéuticas mientras tengan vacunas eficaces para salvar vidas humanas en África y en todo el mundo.

En cuanto a la República Democrática del Congo, es una historia totalmente diferente. El capital acaba de reemplazar a la moral. Cuando el lucro sustituye a la moral, ya no es un negocio. Es un crimen que hay que denunciar.