La Policía Nacional disuelve una protesta contra Pedro Sánchez en Madrid, pero otras llegarán

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(Análisis de Cheikh DIENG, periodista y autor del libre “Los Enemigos del Estado” sobre el conflicto catalán)

Desde hace unos días, yo había advertido del riesgo de que hubiera una sublevación callejera contra el Gobierno de Pedro Sánchez por su gestión de la crisis sanitaria. Eso se acaba de producir en Madrid, precisamente en un tramo de la calle Balboa este lunes, según ha informado el diario El Español.

El diario habla de un grupo de unas cien personas que se han dado cita en plena calle delante de un balcón cantando y bailando “sin guardar las medidas y la distancia de seguridad”. El video de la escena fue compartido en twitter y en él, se podía ver a los residentes de la calle, bandera colgadas en sus balcones, secundando la sonora cacerolada de protesta. “¡Gobierno dimisión!”, gritaban.

La concentración fue disuelta por la Policía Nacional que luego tuvo que explicarse. “Fuimos a decirle a la gente que no podía estar allí concentrada, que tenían que seguir circulando. Que estaban incumpliendo el real decreto y se les podría proponer sanción”, ha explicado un agente al diario El Español.

La escena grabada por las cámaras me recuerda otra que, desde hace una semana, se produjo en Paris cuando un grupo de cien personas se saltaron las medidas del confinamiento, bailando a pie de calle. También tuvo que intervenir la Policía Nacional para disolver una “protesta pacífica”.

Como lo dije en un editorial publicado desde hace ya tres días, veo venir una sublevación callejera contra el Gobierno de Sánchez por su mala gestión de la pandemia, su centralismo y sobre todo por el hecho de ser el único Gobierno en Europa en tener el valor de prorrogar el estado de alarma por cuarta vez, vulnerando derechos y quitando libertades individuales a millones de personas.

Su actitud parece ser una estrategia muy sutil para tapar su fracaso en la gestión de la crisis seguramente más dañina para la economía española. Sánchez actúa exactamente como Macron quien también se esconde detrás de la Ley de urgencia sanitaria para evitar cualquier intento de protesta contra su Gobierno cuyo fracaso ha sido total.

Sin embargo, la realidad, la única que valga, es que ni Sánchez ni Macron se quitará sus responsabilidades amordazando a su pueblo. Tarde o temprano, les caerá por encima el brutal enfado de los ciudadanos. Lo que ha pasado en Madrid hoy es solo el inicio de una brutal revuelta popular que podría llegar dentro de poco.