Isa Serra (Podemos): «Ayuso genera dolor, echarla de la Comunidad de Madrid es un imperativo moral»

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Isa Serra, portavoz de Unidad Podemos, se ha entrevistado con Eldiario.es. Muchos temas fueron abordados

Después de la reunión mantenida el lunes con el vicepresidente del Gobierno, Ignacio Aguado, finalmente la presidenta ha impuesto otro formato de reuniones bilaterales. Este jueves durante el Pleno Ayuso ha asegurado que con ustedes no se puede pactar una reconstrucción y les ha dicho que son peores que el virus. ¿Mantienen el encuentro previsto para el viernes?

«Sí, mantenemos la decisión de acudir. No vamos a dejar de ir por que Ayuso nos insulte ahora, porque lleva insultándonos desde que está en la Asamblea de Madrid. Es su cultura política. Haremos siempre lo mejor para los derechos de los madrileños, aunque tenemos claro que este juego que se traen es un paripé, marean a la oposición para resolver sus crisis internas. Lo que quieren es que vayamos pasando uno a uno a besarles la mano y que parezcan muy conciliadores. Encima en una habitación sin transparencia ni luz ni taquígrafos, para que lo que digamos no valga nada ni lo escuche nadie. Pero queremos que nos escuche porque lo que hemos conocido de las residencias en los últimos días, respecto al protocolo que dio una orden para que no derivasen mayores enfermos de Covid de residencias a hospitales, es muy grave y queremos exigirle responsabilidades.

¿Qué esperan de ese encuentro?

Evidentemente somos muy pesimistas, pero no renunciamos a que nos escuche a nosotros y también a la ciudadanía movilizada que pide un mayor refuerzo de lo público. Pero Ayuso ya ha planteado sus medidas de reconstrucción que esta vez sí que son fieles al menos al nombre: tiene como punta de lanza la Ley de Suelo, para construir más. El modelo del ladrillo y el turismo, en el que unos cuantos fondos buitre y grandes constructoras especulan sobre el suelo para beneficiarse a costa de degradar el medio ambiente, crear desigualdad territorial, y empobrecer. Esta crisis nos ha enseñado que hay que transformar el modelo productivo. Pero en el PP son incapaces de aprender nada porque ellos están ahí al dictado de los que se benefician con leyes como esta. Lo de llamarnos después de haber planteado ya sus medidas es poco útil.

Las medidas que se quieren poner en marcha por parte de este Gobierno son antagónicas a lo que nosotros consideramos que es la forma de enfrentar una crisis y antagónico, desde luego, a lo que está haciendo el Gobierno de Unidas Podemos y el Partido Socialista en el Estado, que es proteger a la ciudadanía y ofrecer una salida justa.

Este lunes se reunió con el vicepresidente regional, Ignacio Aguado, antes de que Ayuso impusiera su modelo de encuentros con la oposición. Esa reunión evidenciaba una cierta ruptura entre los socios de Gobierno. ¿Lo ve usted así?

En la reunión del lunes ya transmitimos que estábamos un poco desconcertados ante la convocatoria misma. Desconcertados en tanto a que no sabíamos muy bien si se nos estaba convocando como parte del Gobierno o como el gobierno en su totalidad, con el beneplácito de Isabel Díaz Ayuso. Comprobamos que solamente era una parte del Gobierno y esto evidencia que hay cierta crisis de Gobierno y que se pueden visibilizar dos gobiernos. En lo que consistió la reunión fue fundamentalmente en una utilización por parte de Aguado de los grupos de la oposición para jugar con Isabel Díaz Ayuso en esa crisis que tienen.

¿Pero por qué es tan difícil conseguir en la Asamblea lo que se está logrando en el Ayuntamiento de Madrid?

Estamos a favor de que se constituya una comisión de reconstrucción en la Asamblea de Madrid. Allí propondremos lo que pensamos que son las políticas urgentes y necesarias para para enfrentar las consecuencias de la crisis social, sanitaria y económica en la Comunidad de Madrid. Lo que pasa es que Isabel Díaz Ayuso no tiene ninguna voluntad de llegar a un acuerdo con la oposición y creo que Aguado todo lo que hace son gestos para aparecer más conciliador simplemente por tratar de buscar cierto hueco político, pero que realmente su proyecto es el mismo que el de la presidenta.

Y sobre el Ayuntamiento de Madrid me gustaría añadir que Almeida al lado de Ayuso es mejor, sí, porque ella hace bueno a todo con lo que se la compara. Y claro que la gente está harta de la crispación y prefiere unas formas mejores. Pero la gente no quiere renunciar a políticas justas. Por eso defender otra cultura política no debería significar dar legitimidad al proyecto de Almeida, discípulo de Aguirre, y el que hace unas semanas decía que los recortes en sanidad son una leyenda» porque quiere privatizarlo todo. Con esto quiero decir que la forma importa pero el contenido más. No comparto esas alabanzas a Almeida, que creo que nos lo ponen difícil para echarle en tres años, ni la insistencia de Gabilondo en darle el apoyo a Ayuso con los presupuestos antes de hablar de políticas.

Decía que lo que ha ocurrido esta semana entre la presidenta y el vicepresidente evidencia un gobierno roto, ¿cree que podemos irnos a unas elecciones anticipadas los próximos meses?

Sería Isabel Díaz Ayuso la que puede ver como algo positivo caminar a unas elecciones. Ahora mismo tiene una serie de dificultades en el Gobierno, que tienen que ver con la imposibilidad de aprobar los presupuestos. Antes de que llegase esta crisis Ayuso ya no pudo aprobarlos porque tiene que pactar con Vox y con Ciudadanos. Ante esto, puedo entender que ella tenga cierto interés en esa actitud que está teniendo de ser más de Vox que los propios de Vox, de recoger electorado más hacia su derecha extrema. Por parte de Ciudadanos no veo la posibilidad de que le retire el apoyo a la presidenta de la Comunidad de Madrid.

¿Descarta entonces una moción de censura en la que estuviera Ciudadanos como se está hablando?

La única forma de que haya una salida justa a esta crisis es que Isabel Díaz Ayuso se vaya del Gobierno de la Comunidad de Madrid, echarla es un imperativo político y moral. Nosotros estamos dispuestos a que a que eso se produzca, pero de quien depende esto, como dependía hace un año, es de Ciudadanos porque si no, no dan los números. Pero creo que Ciudadanos está jugando con los grupos de la oposición y con las expectativas de la ciudadanía que quiere echar Díaz Ayuso. Creo que Aguado va a sostener a Ayuso, a pesar del trato que están recibiendo por la presidenta. Están siendo utilizados en muchas ocasiones como cabeza de turco y lo hemos visto con las residencias. Aun a pesar de esta situación que ha generado fracturas dentro del Gobierno, creo que Ciudadanos sigue decidido a mantener sus sillones, hacerlo a pesar de poner las políticas de la extrema derecha en el Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid. No nos hacemos ilusiones con Ciudadanos.

En Unidas Podemos, ¿apoyarían una moción de censura en la que el candidato a la presidencia fuera Ignacio Aguado de Ciudadanos?

Para nosotros lo importante es hablar de políticas. Isabel Díaz Ayuso es una presidenta que está generando dolor en la Comunidad de Madrid y dolor a los madrileños, pero nuestra labor es hablar de políticas. En ese sentido, si llegamos a un acuerdo que permita poner en marcha lo que consideramos que es la reforma fiscal, una defensa de los servicios públicos, etcétera, nuestro voto a favor o en contra no va a depender del candidato, va a depender de las políticas. Pero es evidente que quien tiene la mayoría alternativa a Ayuso es el Partido Socialista y no Ciudadanos.

¿Y si el pacto fuera entre el PSOE y Ciudadanos para que la presidencia recayera en Aguado?

Es una situación que no se puede dar por las mayorías que hay en la Asamblea de Madrid y desde luego nuestro proyecto, el de Unidas Podemos, es antagónico con el de Ciudadanos. Si asume las propuestas que planteamos para la Comunidad de Madrid podríamos hablar, pero creo que estamos hablando de algo que no va a suceder.

Hablaba de las residencias y de cómo está erosionando el Gobierno. Han impulsado en la Asamblea de Madrid una comisión de investigación para determinar qué ha pasado en los gerirátricos. ¿Qué pueden encontrarse los ciudadanos?

Lo que hemos conocido recientemente con ese protocolo emitido por parte del Gobierno de la Comunidad Madrid en los que se excluía a personas mayores de residencias del derecho a la salud es gravísimo. Hay que decir además que Isabel Díaz Ayuso mientras se estaban muriendo miles de personas en las residencias, lo que ha hecho es tratar de construir un perfil estatal por un interés partidista y personal. Ha utilizado la crisis para eso y no ha atendido a las necesidades más básicas, que es poner recursos para salvar vidas. Es gravísimo y espero que en esta comisión que se va a poner en marcha se esclarezcan esas responsabilidades.

Y hay otra cuestión urgente y es que esta presidenta sigue sin medicalizar las residencias y no estamos hablando ya de la reconstrucción, estamos hablando de lo urgente a día de hoy. Lo pedimos nosotros desde el inicio de la crisis y lo ha pedido su consejero de Políticas Sociales, al cual ha apartado y además ha tratado de cargar con todos los errores o ilegalidades que se han cometido. Hay una lección que sacar de la situación de las residencias, que es que no podemos tener un modelo que consiste en que unos fondos buitre se dedican a obtener el máximo beneficio de la colonización de nuestros servicios públicos y de nuestras residencias a costa de la vida de nuestros mayores, y de la calidad de vida y la dignidad de los profesionales.

¿Qué opina de la gestión del consejero de Políticas Sociales?

Que está siendo muy claro. Dijo que pensaba que lo que contenía ese protocolo no era ético, y tampoco era legal y no sé cuánto tiempo va a dejarle estar Isabel Díaz Ayuso en sus funciones. Pero desde luego creo que su postura ha sido coherente y valiente en esta crisis. Es de lo mejor que hay en ese Gobierno.

Ha vuelto esta semana al trabajo después del permiso de maternidad. ¿Cómo ha sido reincorporarse en medio de una pandemia? ¿Cómo lleva la conciliación?

Resulta complicado. Llevo mucho tiempo siendo feminista, leyendo respecto a lo que son los cuidados, escuchando, debatiendo con mujeres sobre la importancia de la reorganización de los cuidados, pero no era consciente hasta que lo he vivido lo que es realmente la crianza. Ahora que estoy tratando de volver a trabajar, estoy viendo como es imposible estar en casa trabajando con un bebé. Es muy pequeñito y de todas formas iba a estar con él, pero sí que le doy más sentido a lo que significa la conciliación. Esta crisis lo que ha evidenciado es una crisis latente de cuidados. En primer lugar porque son las mujeres las que han estado en todos esos trabajos y labores que han dado la cara al virus: la sanidad pública, las farmacias, las limpiadoras… La mayoría son empleos feminizados. Eso sumado al cierre de las escuelas infantiles y los colegios, ha generado una sobrecarga de cuidados para, fundamentalmente, las mujeres.

¿Cómo fue su parto en medio de una pandemia?

Adrián nació a las doce de la noche del día 15. Durante esos días como estábamos al principio de la crisis, en la zona de maternidad de Gregorio Marañón no había una saturación todavía en el sistema sanitario como lo que hubo en las semanas posteriores. De lo que me acuerdo es que fue el día en el que por primera vez la ciudadanía salió a los balcones a agradecer el trabajo y el esfuerzo por parte de los sanitarios. Y es cierto que si bien estábamos empezando, lo viví muy agradecida por toda la dedicación con el parto y el nacimiento de nuestro hijo. La sanidad pública es una de las mejores cosas que tiene este país, muy perjudicada por los gobiernos del Partido Popular, pero que resiste sobre todo gracias a esos profesionales.

Este jueves publicamos las dificultades de las madres primerizas en una situación como esta y como la red de matronas ha salvado en algunas ocasiones las carencias de las mujeres, ¿usted lo ha vivido así?

Mi intención ya era quedarme en casa recuperándome y dedicada a mi bebé, pero es cierto que también he notado carencias y necesidades de cuidados. Las primeras semanas después de un parto son muy necesarias las redes de apoyo de familiares, de personas cercanas y queridas y el hecho de no poder ver a ninguna persona se ha hecho más difícil. También respecto al sistema sanitario: no he podido ir a la matrona después del parto, todo ha sido por teléfono. El niño ha ido una vez al pediatra porque le tenían que ver, pero cualquier necesidad que hemos tenido, dudas y temores que suelen tener los padres cuando tienen un bebé tan pequeño, no lo hemos podido resolver presencialmente, siempre ha sido por teléfono y a través de fotos. Un postparto requiere muchos cuidados, pero dentro de lo que cabe, no he sentido abandono por parte del sistema sanitario, sino cuidado a distancia y en lo que se ha podido.

Durante el confinamiento salió la sentencia que la condena a 19 meses de prisión. Usted ha sostenido que es injusta y que no va a dimitir. ¿Cómo va a ser el recurso?

Es una sentencia totalmente injusta y desproporcionada. Tengo muy claro que lo que estaba haciendo ese día era defender los derechos humanos de una forma absolutamente pacífica y que la defensa de los derechos humanos es lo que sigo haciendo en las instituciones. El intento por parte de quienes me acusaron con acusaciones falsas tiene que ver con tratar de criminalizar la protesta social y buscar la criminalización de los activistas sociales. La sentencia no respeta mi derecho a la presunción de inocencia. En primer lugar, porque todas las pruebas que se han presentado en el juicio las he presentado yo y son pruebas que demuestran muy claramente que no estaba haciendo nada de lo que dicen los agentes y directamente no se han valorado en la sentencia.

A mí se me ha aplicando una cosa que no se había aplicado antes a las personas que se manifiestan como es la doctrina del delito masa, que suele utilizarse para peleas de bandas callejeras. Por primera vez se aplica a una persona que es denunciada en el contexto de una manifestación. Se está diciendo con eso que simplemente por estar en un desahucio, ya soy coautora y corresponsable de todo lo que sucedió en ese desahucio. Eso atenta contra el derecho a la manifestación.

Dice que es una manera de criminalizar la protesta y el activismo, ¿cree que el resultado habría sido el mismo si usted no fuera la portavoz de Podemos en la Asamblea de Madrid?

Hay activistas a favor del derecho a la vivienda digna y de otros derechos humanos que han sido condenadas injustamente. Pero sí creo que el hecho de que yo sea miembro de Podemos ha estimulado el proceso, en tanto que lo ha hecho mucho más público y eso puede haber afectado en la sentencia. A mí se me empezó a juzgar en un juzgado ordinario, no en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, y ese juzgado ordinario consideró que no había ningún motivo para procesarme por el delito de atentado a la autoridad y mucho menos por lesiones. Consideraba que solamente se me podía juzgar por el hecho de haber estado en un desahucio en el que se habían producido altercados y, por tanto, por desórdenes públicos. Sin embargo, cuando mi procedimiento pasa al TSJM porque estoy aforada, ese tribunal reabre la causa desde el inicio sin tener en cuenta lo previo que se ha hecho ni mi declaración ni la decisión anterior de esa juez del juzgado ordinario y decide imputarme por desórdenes, atentado y lesiones y finalmente condenarme por esos delitos.

Usted ha sostenido en todo momento que las acusaciones de los agentes que dijeron que les agredió y les insultó eran falsas. Estos últimos días hemos conocido un informe de la Guardia Civil sobre el 8M plagado de mentiras, errores y bulos. ¿Existe un problema con las Fuerzas de seguridad?

Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado deberían de estar trabajando por proteger los derechos de la ciudadanía, por garantizar la seguridad y por dársela a todas las personas, independientemente de su ideología. Y lo que aquí se ha visto es que hay unos agentes de Policía que han actuado tratando de criminalizarme. Es importante destacar que el cuerpo de Policía que me ha acusado era el de antidisturbios que creó Ana Botella y que luego el Ayuntamiento de Carmena, con Javier Barbero a la cabeza, trató de hacer desaparecer. Por parte de muchos sindicatos de Policía se hizo una campaña contra el Gobierno de Manuela Carmena para que no se permitiese la desaparición de este cuerpo.

Y ligándolo a lo otro, efectivamente, se necesita una mayor democratización por parte de todas las instituciones del Estado, pero especialmente cuando hablamos de la Justicia y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado hay un reto mayor. Eso se ha agudizado en los últimos meses. La situación de polarización a la que estamos llegando ha hecho más evidente que hay ultraderecha dentro de esos aparatos del Estado y que no soportan que Unidas Podemos esté en un gobierno con el Partido Socialista. No es nuevo, hemos visto en los últimos años cómo se han fabricado pruebas contra Pablo Iglesias. El informe que hemos conocido es una evidencia más.

Hace unos días, Jesús Santos dio el paso a liderar Podemos en Madrid. ¿Cómo se van a repartir las tareas? ¿La portavoz del grupo en la Asamblea de Madrid no debería estar de alguna manera en la dirección orgánica?

Puede parecer raro que dentro de una organización política no haya una lucha para que el poder de la dirección recaiga sobre una persona, sino que se reparta. Pero ya dije hace un año que creía en las bicefalias y sigo creyéndolo. Lo que necesitamos en una organización como Podemos, sobre todo en la Comunidad de Madrid después del último año, es cuidarla, evitar enfrentamientos cainitas, darle poder a los círculos, más democracia, reconstruirla después de todo lo que ha pasado y reforzar ese proyecto político de cara a 2023. Y eso pasa por llegar a acuerdos, por repartir responsabilidades. Que Jesús Santos sea secretario general es un buen inicio para ello, que lo ha posibilitado un acuerdo que hemos hecho entre diferentes sensibilidades de Podemos en la Comunidad de Madrid y que vamos a trabajar muy bien. Yo como portavoz parlamentaria y él como secretario general.

¿Pero no debería estar en la dirección ya de alguna manera, aunque no sea la secretaria general?

No me he presentado y lo he hecho por decisión propia. Considero que funcionaremos quizás mejor si no tenemos una concentración excesiva de poder, sino un reparto de responsabilidades. Aún así hay varias personas del grupo parlamentario que están dentro de ese consejo ciudadano y en ese sentido vamos a funcionar muy bien coordinando: tendremos reuniones conjuntas, eso es evidente para coordinar la política, pero cada uno en su labor.

Más Madrid se constituye formalmente como partido político en las próximas semanas. Poco más de un año después de esa ruptura con Podemos de una parte de Más Madrid se evidencias las primeras divisiones internas precisamente por ese proceso de constitución del que huyeron con Podemos. ¿Qué opinas de este proceso?

Lo que evidencia lo que está pasando es que el sector próximo a Carmena y la propia Manuela Carmena no apoyan ya el partido que propone Íñigo Errejón. Pero no me quiero meter en los procesos internos de otros grupos políticos con los cuales yo creo que compartimos mucho. Creo que por nuestra parte lo que tenemos que hacer es buscar determinados acuerdos puntuales con Más Madrid y hacerlo posible como dos grupos de la oposición que somos para echar a Isabel Díaz Ayuso en 2023 del Gobierno, si se puede antes. También colaborar de acuerdo a hacer que la parte del Madrid, de los movimientos sociales y de la sociedad civil esté más activa.

Al final muchas de las personas que están en Más Madrid salieron de Podemos para ser más transversales y quitarse las imposiciones de los partidos y ahora buscan volver al modelo de partido tradicional, es lo que denuncian los que se desvinculan.

Nunca se nos explicó bien la decisión que se tomó por parte de los que ahora componen Más Madrid yéndose de Podemos dos meses antes de unas elecciones tan importantes como las elecciones municipales y autonómicas de hace un año. Podía haber razones políticas porque hay diferencias políticas, pero esa salida la motivaron otras cuestiones y la forma más fácil de tergiversar esos motivos reales era contarnos que Podemos era un partido poco democrático.

En todo caso a mí lo que me toca ahora es desear suerte, porque todo lo que sea que haya gente peleando desde posiciones a favor de la justicia social en la Comunidad de Madrid, es bueno.